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LA ANTARA Americo Valencia Chacón PDF Imprimir E-Mail
Escrito por WEBMASTER   
Sunday, 20 de January de 2008

LA ANTARA (1)

Américo Valencia Chacón

Flautas de pan  Nasca
Flautas de pan Nasca FOTO: A. Valencia

El  artículo que publicamos está basado en los artículos desarrollados para los vocablos “antara” y “anteq” que aparecen en el Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana, Vol. 1, p. 481-486, Caracas-Madrid 1994-2000; obra en que el autor contribuyó con varias voces referidas a la música andina.

 El artículo fue publicado en  la Revista FOLKLORE Arte,  cultura y sociedad Año 1 Nº 1  del Centro Universitario de Folklore- Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Noviembre de 2007.

 RESUMEN

En este artículo el autor después de señalar el uso tradicional del término “antara” para designar a las flautas de pan arqueológicas, hace un recuento de las diferentes flautas de pan peruanas incluidas las antaras propiamente dichas y las flautas de pan prehispánicas.

ABSTRACT

In this article the author describes the different types of Peruvian panpipes.

 

 

 

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 Los instrumentos musicales que consisten en un conjunto de tubos atados en serie son denominados en el argot científico “Flautas de Pan”. Mientras que antara y su derivado andara son términos quechuas que denominan a algunos tipos de flautas de pan andinas existentes en la zona norte y central del Perú. Además, el termino antara, es usado entre los investigadores peruanos para designar a las flautas de pan precolombinas. Esta tradición data de las expediciones arqueológicas que Julio C. Tello realizó en 1927 y 1928. Entre los numerosos restos de la cultura Nasca que el citado investigador encontró en las tumbas diseminadas por los valles de la hoya del Río Grande, en la costa sur del Perú, estuvieron numerosas flautas de pan de cerámica. Instrumentos arqueológicos que, en sus libretas de campo, denominó antaras, a pesar de que la cultura Nasca que se desarrolló en el periodo Intermedio Temprano, no tiene relación directa con la cultura e idioma quechua. Posteriormente, en 1939, Andrés Sas utilizó el mismo término en su estudio de 28 flautas de pan Nasca existentes en el Museo Nacional de Antropología y Arqueología de Lima. Y así, continuando con esta tradición de terminología arqueomusicológica, los investigadores peruanos usan comúnmente el vocablo antara para referirse a las flautas de pan pertenecientes a la cultura Nasca y a otras culturas prehispánicas. El término antara en el Perú es también empleado para designar en general a toda flauta de pan tradicional, aún aquellas que tienen un nombre específico en los idiomas nativos respectivos.

Las antaras arqueológicas

Existen abundantes restos de antaras precolombinas pertenecientes a las diversas culturas que tuvieron su asiento en el Perú. Estos instrumentos arqueológicos presentan una gran diversidad de formas, escalas, número de tubos y material empleado. Se construyeron antaras de caña, carrizo, cerámica, piedras blandas, metales como el oro y la plata, madera, plumas de aves como las del cóndor y el pelícano, de huesos de llama, vicuña, venado, tibia de cóndor y hasta de huesos humanos. Respecto al uso de huesos humanos en la construcción de las flautas de pan, el cronista Huamán Poma de Ayala relata que en las postrimerías del imperio incaico, el general Rumiñawi, estando en Quito, mando a construir una antara con los huesos de un hijo del inca Huayna Cápac.

Existen evidencias de la presencia de las flautas de pan en Perú desde hace unos siete mil años. Asimismo, algunas pruebas iconográficas demuestran que en la cultura Vicus (300 a. C.) existían flautas de pan en escalera convergente, en forma de W. Las pictografías de múltiples vasos arqueológicos indican también que las antaras construidas de caña fueron de uso común en la cultura Moche, en la costa norte. Y en la cultura Virú, cercana a Moche, existen algunos restos de antaras de cerámica. Pero es en las culturas de la costa sur peruana, Paracas y Nasca, donde los restos arqueomusicológicos de las flautas de pan de cerámica son mas numerosos, y evidencian el gran desarrollo que tuvieron estos instrumentos durante el Intermedio Temprano (500 a. C-600 d. C.).

Las antaras de cerámica más antiguas pertenecen al periodo denominado Formativo (800 a. C.-0). De este periodo existen ejemplares de antaras de cerámica procedentes de la costa norte (Virú) caracterizadas por tener los tubos en forma de bulbo y de la costa sur (Paracas y Nasca) cuyos tubos presentan una forma cilíndrica. es posible encontrar las líneas de desarrollo de la evolución morfológica de las antaras de cerámica y de la tecnología empleada en su construcción en todo el periodo en que estuvieron vigentes. Entre estos instrumentos de cerámica, los que revisten mayor importancia son las clásicas antaras Nasca que datan del periodo comprendido entre los años 200 y 600 d. C., época del florecimiento de la cultura Nasca como estado regional. Estas antaras presentan un perfil cuneiforme y tubos cilíndricos, y evidencian una técnica depurada de construcción. Además, existen algunas evidencias de que estos instrumentos eran interpretados en esa cultura por conjuntos músico-coreográficos que utilizaban grupos de antaras de diversos tamaños que interactuaban entre si, de manera similar a los actuales conjuntos de sikus altiplánicos y a los conjuntos de anteqs de Huanta.

En el periodo siguiente (600 d. C.-1000 d. C.), en el cual predominó el estado Wari y declinaron las culturas Nasca y Moche, se trunca al parecer el desarrollo y perfeccionamiento de las antaras de cerámica. Sin embargo, en este mismo periodo es notorio el desarrollo entre los Chincha, Chancay, Pachacamac y Tiawanaco de antaras de caña dotadas de tubos resonadores de dos tipos: abiertos y cerrados en su extremo distal, afinados para producir sonidos a la octava de los correspondientes tubos principales, desarrollo que evidencia el conocimiento de la acústica de los tubos resonantes.

En el periodo comprendido entre el año 1000 d. C. y la conquista española las antaras, entre los Chimu, Chanka, Colla y demás pueblos contemporáneos con los incas, se construyeron mayoritariamente de caña. durante el estado Inca las antaras de uso colectivo y técnica dual (sikus) eran usadas ya por los pueblos aymaras del altiplano del Collao (collas). El inca Garcilazo de la Vega, en el libro II de sus Comentarios Reales, capítulo XXVI (“De la geometría, geografía , aritmética y música que alcanzaron”) dice: “De música alcanzaron algunas consonancias, las cuales tañían los indios collas, o de su distrito, en unos instrumentos hechos de cañutos de caña, cuatro o cinco cañutos atados a la par; cada cañuto tenía un punto más alto que el otro, a manera de organos. Estos cañutos atados eran cuatro, diferentes unos de otros. Uno de ellos andaba en puntos bajos y otros en más altos y otro en más y más, como las cuatro voces naturales: tiple, tenor, contralto y contrabajo. Cuando un indio tocaba un cañuto, respondía el otro en consonancia de quinta o de otra cualquiera, y luego el otro en otra consonancia y el otro en otra, unas veces subiendo a los puntos altos y otras bajando a los bajos, siempre en compás. No supieron echar glosa con puntos disminuidos; todos eran enteros de un compás”.

Las antaras arqueológicas presentan escalas diversas que van desde la simple trifonía hasta escalas con ciertos tipos de cromatismos. Desde luego, estas múltiples variedades de escalas musicales representan diferentes épocas y culturas en un complejo proceso de cambio y permanencia. Diferentes investigadores confirman que los nascas usaron, en sus antaras, escalas con un alto grado de complejidad. Algunas flautas de pan de esta cultura poseían al parecer escalas aritméticas en vez de logarítmicas. Sin embargo, las mas sofisticadas escalas Nasca aparentemente no tuvieron influencia en las culturas posteriores. Es evidente que las escalas posteriores fueron y son mas simples que muchas de las escalas Nasca y, en este sentido, es posible considerar que hubo una especie de simplificación de tonos. con todo, aparte de esta aparente reversión, parece que en general las escalas andinas tuvieron una lógica y gradual evolución.

 Las antaras actuales

Existe en la actualidad en el Perú una vasta variedad de flautas de pan (antaras) que presentan distintos nombres, formas, escalas, número y características de los tubos, materiales de construcción, técnicas de interpretación y usos. Sin embargo, esta variedad puede resumirse en l a existencia de los siguientes tipos de flautas de pan: la antara o andara propiamente dicha, en la región andina norte; el siku o zampoña, en el altiplano del Collao y otras regiones de del sur andino; la rondadora, en los departamentos de Amazonas y San Martín y el anteq en Huanta, Ayacucho. Asimismo, en la amazonía peruana existen alrededor de medio centenar de tipos de flauta de pan entre las cuales se encuentran el teteco culina de los campa, el notiri de los cocama-cocamilla, el cincoqueco de los shipivo-conivo, el puicamanch de los aguaruna, el kantash de los shuar-achual, el shigonasi de los candoshi, el seno de los chayahuita, el filo de los jebero, el orebi de los ocaina, el siroro de los bora, el figo de los huitoto-murui, el songari de los campa, el kowi de los piro, el tselo de los chamicuro, la flauta de pan de los cashivo-cacataivo, el hetu de los pioje, el urusa de los omagua, el noxari de los iquito, el niratuchi de los yagua y el chofana de los urarina.

Pese a su variedad, la técnica de interpretación de estos instrumentos permite clasificarlos en dos grupos. El primero comprende las flautas de pan (como la antara propiamente dicha y sus derivados, y la mayoría de instrumentos selváticos, entre otras) que poseen una o varias escalas completas en un sólo instrumento y por lo tanto pueden ser interpretadas por un solo instrumentista. El segundo tipo comprende las flautas de pan bipolares que reciben la denominación genérica de siku (siku bipolar (2)). El siku está conformado por dos instrumentos-parte de caña complementarios denominados ira y arca. Posee una escala única que se aproxima a la escala diatónica repartida entre las partes; de modo que para ejecutar el instrumento es necesario el diálogo intimo entre las partes complementarias a manera de hoqueto; naturalmente, se necesitan dos instrumentistas en vez de uno para interpretar la flauta de pan bipolar.

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 (2) Nombre acuñado por el autor, inicialmente como medio de enfatizar la naturaleza bipolar del siku y su interpretación ancestral mediante dos músicos, en contraposición a su interpretación individual (uniendo las dos partes del siku) propugnado, en general, por los quintetos de origen boliviano (quena, charango, siku, guitarra y bombo leguero) y sus seguidores en Chile, Argentina, Perú, y últimamente, en varios otros lugares de América y el mundo. Sí bien el nombre “siku bipolar” podría ser considerado redundante, considerando que el siku es bipolar por su naturaleza ancestral; y mas bien, sería precisa la propuesta de nombrar científicamente al instrumento como: flauta de pan bipolar (bipolar panpipe, en inglés). El hecho es que desde hace varias decenas de años, persiste la tradición de uso individual del siku por los conjuntos pan-andinos mencionados y otros conjuntos experimentales y modernos. Tradición que, en un inicio, el autor consideró como una tergiversación del uso del siku (véase Valencia Chacón 1985, entre otros escritos del autor), pero que en la actualidad, dada su persistencia a través de los años, es necesaria reconocerla como una expresión mas de la nueva música y cultura andina. De modo que el nombre “siku bipolar” en la actualidad deviene en ser útil para distinguir al siku interpretado de la manera ancestral del siku interpretado de manera individual.

Estos dos tipos básicos de antaras (individual y bipolar) se han desarrollado desde tiempos prehispánicos. Existen abundantes pruebas iconográficas que demuestran que las flautas de pan de la cultura Moche (Intermedio Temprano 0-600 d. C. aproximadamente), fueron bipolares. Los mochica conocieron y probablemente inventaron el siku bipolar. Es necesario, además, anotar que este dispositivo musical bipolar aborigen reviste una gran importancia debido a que representa musicalmente la dualidad, que es uno de los conceptos fundamentales del pensamiento andino.

 Empleando la terminología del sistema clasificatorio de Hornbostel y Sachs, todas las flautas de pan o antaras peruanas tienen forma de balsa; es decir, son instrumentos cuyos tubos están sujetos formando un solo plano. La otra forma de flauta de pan, en paquete, no se encuentra en el Perú. La forma mas común de las antaras peruanas es la trapezoidal. el instrumento está conformado por una hilera de tubos principales que son, opcionalmente, acompañados por otra hilera de tubos denominados secundarios. Los tubos son mantenidos unidos por una o dos tiras de caña (ligaduras). La hilera principal esta formada por tubos abiertos en un extremo y cerrados en el otro por el nudo natural de la caña. Los tubos son de diferente largo y diámetro, formados gradualmente de mayor a menor en un solo plano. El diámetro y grosor de los tubos es variable, pero generalmente están en relación directa con el largo de los tubos y el tamaño de los instrumentos. Cada tubo principal cuando es soplado produce un sonido de altura específica de acuerdo a las leyes acústicas de los tubos resonantes. Los tubos de la hilera secundaria, en igual número que los de la hilera principal, pueden ser abiertos o cerrados en sus extremos distales. Sí son del primer tipo (abiertos), tienen la misma longitud que los correspondientes tubos principales. Sí son del segundo tipo (cerrados), miden la mitad que los correspondientes tubos de la hilera principal. los tubos de la hilera secundaria enriquecen los sonidos producidos por los tubos de la hilera principal por la adición de armónicos pares. Éstos reciben parte del soplo dirigido a los tubos principales, y emiten sonidos cuyas fundamentales están a una octava alta de los sonidos producidos por los tubos principales. Como ya se indicó, la hilera secundaria no siempre existe en el instrumento, es opcional. Asimismo, el uso de la hilera secundaria se encuentra sólo en las flautas de pan de la región altiplánica sur (sikus) y algunos instrumentos de Cuzco. Además, estos instrumentos sureños no tienen cortes sesgados ( en bisel) practicas en la embocadura de los tubos, característica de algunos tipos de flauta de pan del norte del Perú y de algunas regiones del Cuzco. Por otro lado, en la región altiplánica sólo existen flautas de pan cuyos tubos están dispuestos formando una escalera única. El otro tipo de flautas de pan de disposición en escalera alterna, que consiste en la disposición de los tubos conformando dos escaleras distintas entrecruzadas, sólo existe en la zona norte del Perú.

Existe entre las flautas de pan altiplánicas (sikus) una forma adicional a la ya mencionada forma trapezoidal. Es la que puede denominarse rectangular y recibe el nombre de tablasiku. Esta flauta de pan presenta esta forma debido a que los constructores nativos no cortan los tubos de caña inmediatamente debajo del nudo natural, como es el caso de un instrumento trapezoidal (denominado chakasiku). En vez de esto, dejan una porción adicional de caña debajo del nudo, del largo apropiado para que el instrumento tome la forma rectangular señalada. Esto no altera en absoluto la acústica del instrumento, y sólo sirve como adorno y aditamento para sostener mejor el instrumento.

La antara o andara propiamente dicha se encuentra en la región norte y nororiental del país, en los departamentos de Amazonas, Cajamarca, La Libertad, Lambayeque y San Martín. La denominación andara se da en la región occidental del río Marañón. Existen antaras construidas de una fila de tubos de carrizo con un corte en bisel en la embocadura y formando una escalera simple. A este tipo de antaras se las conoce como sarta en la región de Amazonas y como chacha en Hualgayoc. Constan de un número variable de tubos que va desde cinco hasta quince. las antaras de ocho tubos se denominan antaras de una falsa; las de doce tubos, antaras de dos falsas; y las de quince tubos, antaras de tres falsas. Forman escalas pentafónicas y diatónicas. Existen también antaras de las características anteriores en cuanto al material y al corte en bisel pero cuyos tubos forman dos escaleras entrecruzadas que corresponden a dos escalas diferentes (instrumentos en escalera alterna). En Chota, Cajamarca, los tubos de la primera escalera emiten sonidos correspondientes a una escala diatónica mayor y la segunda escalera proporciona sonidos pertenecientes a la escala relativa menor armónica correspondiente. En Hualgayoc este tipo de instrumentos se denominan andara de dos voces, o parilla, cuando el instrumento consta de más de ocho tubos. El número de tubos de las parillas es variable. Existen instrumentos de este tipo que poseen 12, 14, 16, 18, 24 y 30 tubos.

Los instrumentos descritos anteriormente, utilizados en la zona norte, son de uso solista. Existe también en Amazonas (provincia de Rodríguez de Mendoza) y San Martín un conjunto de antaras asociadas y que se interpretan acompañadas por algunas cajas, que son instrumentos típicos de percusión. El primer instrumento del conjunto se denomina macho y consta de un sólo tubo. El intérprete de este instrumento (machero) lo hace acompañado de otro instrumento denominado antara menor o antiantara, instrumento que consta de cinco tubos y es interpretado por el andarista.

Existen también antaras sin bisel en la embocadura tanto en la zona norte del país como en la zona central. En la zona norte (Amazonas, San Martín y Tumbes) se tiene un tipo de antara conocido en San Martín con el nombre de rondadora, rondador o yuphana. Las rondadoras constan de una fila de un número diverso de tubos de caña (6, 7, 8, 9, 12, 14, 17 y 24 tubos) que conforman una escala única. Aunque también existen rondadoras de un mayor número de tubos que conforman dos escaleras alternas de tubos sin bisel.

En la zona central las antaras están presentes en diversas provincias de Cusco (Acomayo, Anta, Canchis, Paucartambo, Quispicanchis, Urubamba). en Urubamba se tiene la zampoña de chasqui, que es una flauta de pan muy simple que consta de tres tubos sin bisel. En el poblado de Qero, Paucartambo, se utiliza una antara constituida por una hilera de siete tubos cerrados en un extremo sin bisel, acompañados de una hilera de siete tubos resonadores (hilera secundaria). En este lejano pueblo persisten aún las connotaciones mágicas de la antara, y el instrumento es tocado en ceremonias relacionadas con los ritos de la fertilidad y la marcación de ganado.

La antara también está presente en las provincias de Huamalíes (Dpto. de Huanuco) y Huanta (Dpto. de Ayacucho) y recibe la denominación de anteq o antecc. Esta flauta de pan esta conformada por un número variable de tubos de una caña denominada mamac. En los anteq mas pequeños se utiliza tambien otro tipo de caña denominada bombeya. El anteq es utilizada en la danza de los chunchos. El anteq de Huamalíes consta de dos filas de cinco o siete tubos sin bisel. El anteq de Huanta posee una sola fila de tubos. Es utilizada en forma colectiva por conjuntos de doce o mas músicos. En estos conjuntos existen un número variable de tamaños de anteq que puede llegar a 12 tamaños afinados en octavas sucesivas. Sin embargo, el número básico de grupos según su tamaño es seis que se denominan: bajo, medio bajo, malta, jarawi o jashua, chiple o guiador y chiquiri. Contrariamente a otras flautas de pan existentes en el Perú, la mayoría de las cuales posee escalas que se aproximan a las escalas diatónicas, los anteq tienen escalas que no recuerdan en absoluto a las escalas europeas y probablemente se remontan a épocas preincaicas. Dichas escalas presentan la característica de utilizar un intervalo mas amplio (cercano a la cuarta y cuarta aumentada) entre los dos tubos mayores, mientras los otros tubos emiten sonidos separados por intervalos menores (que se asemejan a las terceras y segundas), y que rellenan el intervalo que presentan los tubos mayores de los anteq pertenecientes al siguiente grupo de anteq de menor tamaño. Los chunchos interpretan con sus anteq diversos géneros de música que denominan sones y jashuas. Además suelen representar diversos rituales de adoración a la cruz con múltiples pasos y figuras coreográficas que revelan su origen remoto.

Los chunchos de Huanta son conjuntos músico-coreográficos que guardan similitud con los conjuntos orquestales de sikus del altiplano del Collao (región andina que abarca territorios de Perú, Bolivia, Chile y Argentina). En general, los conjuntos músico-coreográficos utilizan grupos de diferentes tamaños de flautas de pan, y presentan una singular característica: son a la vez conjuntos musicales y de danza, pues los mismos músicos al tocar sus flautas de pan, danzan y desarrollan figuras coreográficas. Los conjuntos músico-coreográficos de sikus presentan una gran variedad de estilos y caracteres. Están los sikuris aymaras de la ribera norte del lago Titicaca, de carácter ceremonial y festivo; los sikuris quechuas de la isla de Taquile; los chiriguanos de caracter guerrero; los ayarachis, de carácter fúnebre; los lakita, jula jula, suri sikus y kantus en el altiplano boliviano, y los pusamorenos mestizos. Este uso músico-coreográfico y orquestal de la flauta de pan tiene también antecedentes prehispánicos. El análisis de las relaciones dimensionales de algunas flautas de pan de la cultura Nasca (cultura contemporánea a la cultura Moche, en el Intermedio Temprano) y algunas evidencias iconográficas, demuestran la existencia de conjuntos de este tipo en esta gran cultura del Perú Antiguo. Mayor información sobre los conjuntos orquestales de sikus altiplánicos y sus orígenes se encuentra en los diferentes artículos y libros del autor sobre el tema; principalmente, en Valencia Chacón 1983 19871989ª  y 1989b.

 

BIBLIOGRAFÍA

Bolaños, César 1988 Las antaras Nasca. Lima:Indea

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DISCOGRAFÍA Centro Cultural Melodías de Ilave. CD1 de la colección Antología del Siku Altiplánico. Brisas del Titicaca. Lima 2000. Grupo de Arte Sentimiento Sikuri Lampa. CD2 de la colección Antología del Siku Altiplánico. Brisas del Titicaca. Lima 2000. Ayarachis de Antalla Palca y Ricchari Huayna de Cuyo Cuyo Sandia. CD3 de la colección Antología del Siku Altiplánico. Brisas del Titicaca. Lima 2000. Zampoñistas Lacustre y Asociación Juvenil Puno 27 de Junio. CD4 de la colección Antología del Siku Altiplánico. Brisas del Titicaca. Lima 2000. Música Clásica Peruana en instrumentos tradicionales andinos. Conjunto Orquestal Brisas del Titicaca. CD con folleto de 16 páginas adjunto. CIDEMP. Lima. 2002. Sikuris a 2 partes para piano (Two-part Sikuris for Piano). CD complementario al libro del mismo nombre. CIDEMP. Lima 2005. Método del Siku o Zampoña. CD complementario al libro del mismo nombre. Gobierno Regional Puno. Puno. 2006 Música Clásica Puneña. Muestras de música tradicional y popular. CD1 complementario al libro Música Clásica Puneña. Gobierno Regional Puno. Puno. 2006. Concierto de Música Clásica Puneña en los templos de San Juan Bautista de Letrán de Juli, Santa Catalina de Juliaca y Catedral de Puno. CD2 complementario al libro Música Clásica Puneña. Gobierno Regional Puno. Puno. 2006.

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